Después de años peleando con la lluvia de la Tramuntana…
Después de pasar incontables inviernos en mi taller de Alcúdia preparando coches para Sa Calobra, Formentor y toda la MA-10, te aseguro una cosa: las escobillas de serie no están pensadas para la combinación mallorquina de lluvia intensa, viento lateral fuerte (10-15 m/s en días malos), sal marina y resina de pino. Durante años cambiaba escobillas “normales” y a los tres meses volvía el mismo cliente con ruido, saltos y zonas sin barrer.
El cambio llegó cuando empecé a tratar las escobillas de invierno como un sistema completo: selección del modelo adecuado (sobre todo beam de silicona), instalación con par de apriete correcto y un pequeño protocolo de mantenimiento adaptado a nuestras condiciones. Desde entonces, taxis de Pollença, furgonetas que suben a Lluc a diario y flotas de alquiler que machacan Formentor en temporada me aguantan todo el invierno sin quejas.
Qué vas a conseguir con esta guía
Esta guía está pensada para talleres, mecánicos autónomos y gestores de flotas en Mallorca que quieren que sus coches vean claro en pleno aguacero en la Tramuntana, sin ruidos, sin saltos y sin reclamaciones del cliente a los dos meses.
- Elegir el tipo de escobilla óptimo para nuestro clima (beam de silicona vs. goma tradicional).
- Seguir un proceso de montaje paso a paso con par orientativo (7-8 Nm) para evitar holguras y vibraciones.
- Conocer los modelos que mejor rinden en rutas reales: Sa Calobra, Formentor, Gorg Blau, MA‑10.
- Detectar y corregir fallos típicos de la isla: resina, sal, humedad de garaje, viento lateral e incluso heladas puntuales en collados altos.
- Aplicar trucos de taller para flotas grandes (rent a car, taxis, reparto) y vehículos modernos, incluidos EV.
Tiempo estimado por coche: 20-30 minutos si sigues el método.
Nivel de dificultad: Fácil–Medio (perfecto para oficiales jóvenes y aprendices guiados).
Requisitos previos y preparación en clave Tramuntana
Antes de tocar nada, prepara bien el trabajo. En invierno tenemos 8–15 ºC, 100–200 mm de lluvia mensual en zonas de la Serra y rachas que, en collados como sa Creueta, levantan escobillas mal montadas como si nada.

Herramientas y materiales recomendados
- Llave de vaso de 10 mm y carraca: imprescindible para brazos con tuerca vista.
- Llave dinamométrica con rango 5–10 Nm: para dejar el brazo a unos 7–8 Nm, suficiente para sujetar sin deformar.
- Alcohol isopropílico (90–95%): limpia sal, grasa y resina de pino de brazos y luna.
- Bayetas de microfibra: no rayan la luna y secan bien en ambientes húmedos.
- Grasa dieléctrica: protege ejes y articulaciones frente a la humedad constante (Palma, Sóller, garajes sin ventilación).
- Spray de silicona técnica: muy útil para proteger brazos corroídos por la bruma marina (Port d’Alcúdia, Port de Sóller, Andratx).
- Desengrasante cítrico suave: para coches que duermen bajo pinos (Lluc, Valldemossa, zonas rurales de la Serra) y acumulan resina.
Chequeos iniciales del vehículo
- Tipo de brazo: en torno al 80 % de los coches que entran en mi taller llevan J-hook europeo (Peugeot, Fiat, VW Golf, SEAT León, Renault Clio…). Localiza si es J-hook, pinza o bayoneta para pedir el adaptador correcto.
- Longitud de las escobillas: confirma siempre con manual o catálogo. Ejemplos típicos:
- Renault Clio IV taxi: 24″ / 19″.
- Turismos pequeños tipo Fiat 500: 22″ aprox. en conductor, algo menos en pasajero.
- Furgonetas tipo Citroën Berlingo: medidas asimétricas, cuidado al pedir.
- Estado del brazo: corrige o sustituye si hay dobleces por baches de la MA‑10 o golpes en parkings. Un brazo torcido arruina hasta la mejor escobilla.
- Seguridad por viento: trabaja siempre con el coche en llano y protegido. En días de más de 50 km/h de viento, mete el coche dentro de taller o garaje; un portazo de aire puede soltar el brazo y golpear la luna.
Paso previo → Acción → Resultado: Preparar herramientas, revisar tipo y estado de brazo, y confirmar medidas → instalaciones más rápidas, sin sorpresas ni repeticiones.
Instalación paso a paso para lluvia y viento en Tramuntana
Este procedimiento lo uso a diario en Alcúdia para coches que luego se bajan toda la MA‑10 hasta Andratx. Con práctica, un oficial tarda unos 20–25 minutos por coche.
- Paso 1 → Levantar y revisar brazos → Evitar montar sobre un brazo dañado
Coloca el coche de espaldas al viento dominante (si puedes) y levanta primero el brazo del acompañante, que ofrece algo menos de resistencia al aire. Comprueba que no tenga juego excesivo (más de 2 mm en el eje) ni torsiones visibles. Limpia bien el brazo con alcohol isopropílico y microfibra para eliminar sal y resina. - Paso 2 → Retirar las escobillas viejas → Dejar el sistema listo para recibir la nueva
En la mayoría de brazos J-hook basta con presionar la pestaña, deslizar la escobilla hacia abajo y sacarla. Fíjate en la orientación, sobre todo en traseras de furgonetas tipo Berlingo. Deposita las viejas en el contenedor de residuos de taller; no las dejes rodando por el suelo. - Paso 3 → Elegir tamaño y tipo de escobilla → Adaptar el material al clima mallorquín
Aquí es donde muchos talleres fallan. Para invierno en Mallorca, con mucha lluvia, viento y algo de sal, mi combinación ganadora son escobillas tipo beam de silicona:- PIAA Si-Tech (beam / silicona): excelente deslizamiento, muy resistente a UV y cambios de temperatura, ideal para coches que suben y bajan Formentor y Sa Calobra a diario.
- Bosch ICON (beam / goma avanzada): muy buen comportamiento en viento fuerte y niebla densa (zonas de Gorg Blau, túneles de la Serra).
- Rain‑X Silicone Endura (beam / silicona): gran compromiso entre precio y duración, muy buena para coches que viven en zonas costeras.
Escoge siempre la longitud exacta; no montes “un poco más larga” para barrer más, porque en lunas muy curvadas como las de compactos modernos tienden a levantar puntas.
- Paso 4 → Montar la escobilla en el brazo → Fijación sólida sin holguras
Presenta la escobilla al gancho J-hook, desliza hasta oír el “clic” claro. Si usas adaptador (muy típico en Opel Corsa, algunos Peugeot), asegúrate de que queda completamente asentado. Como referencia, el brazo debe quedar apretado a su eje con un par de unos 7–8 Nm; suficiente para que no coja juego, sin forzar la rosca. - Paso 5 → Repetir en el lado del conductor → Priorizar la zona crítica de visión
Monta primero el lado acompañante, pero dedica más atención al del conductor, suele ser más largo (24″ en muchos compactos). Verifica que, en reposo, no golpea el marco ni se monta sobre la otra escobilla. Ajusta ligeramente el ángulo del brazo si hace falta para que el barrido quede centrado. - Paso 6 → Bajar brazos y hacer prueba en parado → Detectar saltos y ruidos antes de salir
Baja con cuidado los brazos; nunca los sueltes contra la luna. Rocía un poco de agua o usa el lava–parabrisas y haz una prueba de 20–30 segundos en velocidad baja. No debe haber zonas sin barrer ni ruidos metálicos. En días sin lluvia simula un aguacero generoso; la Tramuntana nos pone fácilmente en escenarios de lluvia muy intensa. - Paso 7 → Engrasar articulaciones y proteger → Aumentar la vida útil en ambientes húmedos
Aplica una pequeña cantidad de grasa dieléctrica en el eje del brazo y articulaciones. Un velo ligero de spray de silicona en el propio brazo ayuda mucho en coches que viven junto al mar. Evita manchar la goma limpia de la escobilla. - Paso 8 → Prueba en carretera local → Validar el montaje en condiciones reales
Cuando es posible, hago una vuelta corta por una carretera rápida (por ejemplo, el tramo Alcúdia–Pollença) a 80–100 km/h bajo lluvia o con el lava–parabrisas. El objetivo es comprobar que no hay levantamiento por viento, ni vibraciones raras en curvas amplias. Si el coche va a hacer mucho puerto (Sa Calobra, Formentor), esta prueba es clave.
Resultado del proceso completo → Instalación firme, barrido uniforme y sin ruidos incluso con viento fuerte y lluvia intensa en la Serra.

Los modelos que mejor me funcionan en invierno en Mallorca
Tras muchas vueltas por la MA‑10 y coches de clientes que viven entre costa y montaña, estos son los modelos que más confianza me dan para el invierno mallorquín, ordenados de mejor a “correcto pero básico”:
- 1. PIAA Si‑Tech (beam / silicona)
Mi primera elección para coches que pisan a menudo la Serra. La silicona aguanta muy bien nuestra combinación de sol todo el año y humedad en invierno. Apenas hacen ruido, incluso con rachas fuertes, y el barrido es muy uniforme en lunas curvas. Suelen durar claramente más de una temporada de lluvia intensa. - 2. Bosch ICON (beam / goma avanzada)
Muy buen equilibrio entre precio, disponibilidad en la isla y rendimiento. Me han funcionado especialmente bien en coches que suben por zonas frías y húmedas, donde se forma niebla densa y la goma barata se endurece. - 3. Rain‑X Silicone Endura (beam / silicona)
Excelente opción para turismos que viven cerca del mar. La silicona resiste muy bien la sal y la humedad, y la tecnología repelente de agua mejora mucho la visibilidad en lluvia fuerte. - 4. Rain‑X Latitude Water Repellency (híbrida / goma)
Buena relación calidad–precio, con plus de repelencia al agua. Las uso bastante en vehículos de alquiler que hacen muchas salidas a Formentor: ofrecen buena visión sin disparar costes. - 5. Escobillas de invierno básicas tipo “casing”
Útiles para furgonetas que se mueven por zonas donde aún caen heladas puntuales (colls altos de la Serra). La goma encapsulada protege frente al hielo, aunque en nuestro clima las beam de silicona siguen siendo superiores en la mayoría de casos.
Criterio de selección → Priorizar rendimiento en lluvia intensa, resistencia a viento fuerte, durabilidad con sal y UV, y compatibilidad completa con brazos europeos tipo J‑hook que dominan el parque móvil mallorquín.
Fallos típicos en Mallorca y cómo los soluciono
Aquí es donde más tiempo he perdido en el taller hasta pulir un método que funciona. Estos son los problemas que más veo y cómo los atajo:

- Problema → Resina de pino en la goma
Síntoma: escobilla “pegajosa”, saltos y ruidos al pasar por zonas como Lluc, Bunyola o parcelas con muchos pinos.
Solución → Acción → Resultado: Limpiar previamente luna y goma con desengrasante cítrico y luego alcohol isopropílico → la escobilla vuelve a deslizar suave y prolongas su vida varios meses. - Problema → Sal y corrosión en brazos
Síntoma: óxido en la zona del eje y articulación en coches que viven cerca de la costa (Alcúdia, Can Picafort, Port de Sóller).
Solución → Acción → Resultado: Cepillar óxido ligero, limpiar con alcohol, aplicar grasa dieléctrica en el eje y una fina capa de spray de silicona en el brazo → menos gripajes, menos juego y brazo utilizable durante más tiempo. - Problema → Levantamiento por viento en la MA‑10
Síntoma: a más de 80 km/h, sobre todo en curvas expuestas, la escobilla “planea” y deja franjas sin barrer.
Solución → Acción → Resultado: Usar escobillas beam (sin estructura metálica expuesta), revisar que el brazo esté bien alineado y el apriete en torno a 7–8 Nm → apoyo uniforme y sin levantamientos incluso con rachas fuertes. - Problema → Goma cuarteada por humedad de garaje
Síntoma: coches que duermen en sótanos húmedos (Palma, Inca) con gomas que se agrietan en pocos meses.
Solución → Acción → Resultado: Apostar por escobillas de silicona y establecer rutina de limpieza mensual con alcohol → la goma mantiene elasticidad y silencio mucho más tiempo. - Problema → Heladas puntuales en collados altos
Síntoma: escobillas pegadas a la luna o goma rígida al amanecer en zonas frías de la Serra.
Solución → Acción → Resultado: Usar modelos de invierno encapsulados en vehículos que suben diariamente y evitar accionar las escobillas con la goma congelada; si es posible, dejar el climatizador unos minutos hasta templar la luna → menos roturas de goma y brazos. - Problema → Gestión de flotas grandes
Síntoma: talleres desbordados cambiando decenas de juegos justo cuando empieza la temporada de lluvias.
Solución para flotas → Acción → Resultado: Planificar un recambio preventivo en noviembre, comprar en volumen escobillas beam de silicona compatibles con la mayoría del parque (J‑hook) y montar en serie coche por coche → tiempos por vehículo de unos 15 minutos y menos paradas imprevistas en plena temporada.
Trucos avanzados de taller que marcan la diferencia
- Ajuste fino de longitud: En algunos modelos con luna muy curva (por ejemplo, ciertos Peugeot 208), recortar 5–10 mm de la goma en el extremo puede mejorar el contacto en la zona crítica sin comprometer el barrido total. Hazlo solo si dominas el ajuste y siempre simétricamente.
- Silicona vs. goma: coste real en Mallorca: La silicona cuesta algo más, pero en nuestra mezcla de sol, sal y humedad suele durar alrededor del doble que la goma normal. En taxis y flotas he comprobado que compensa claramente: menos cambios, menos mano de obra y menos reclamaciones.
- No olvides la escobilla trasera: En SUV y compactos con portón (Qashqai, León, etc.) la trasera es clave en lluvia densa y al maniobrar. Montar una buena escobilla trasera específica mejora la seguridad del cliente y es un extra fácil de facturar.
- Comprobación de alineación con láser: Una herramienta sencilla (nivel láser) ayuda a alinear brazos respecto a la base de la luna, evitando que la escobilla trabaje forzada y se desgaste de forma irregular.
- Kits de invierno: Ofrecer un “pack invierno” (pareja de escobillas beam de silicona + limpieza de luna + engrase de ejes) a precio cerrado funciona muy bien con clientes locales y con flotas. Te permite estandarizar tiempos y márgenes.
- Coches eléctricos y aerodinámica: En EV modernos (Tesla, ID.3, etc.), la luna muy tendida y la velocidad de autopista hacen crítico el uso de escobillas beam de calidad; con modelos planos de silicona he visto menos levantamiento y ruido.
Plan de mantenimiento anual para ver claro todo el año
- Cada mes → Acción → Resultado: Pasar un paño con alcohol por el labio de la escobilla y la zona de barrido de la luna → eliminación de sal, polvo y resina, y vida útil claramente más larga.
- Cada trimestre: Revisar visualmente la goma (grietas, bordes mordidos) y hacer una prueba de barrido con agua abundante. Cualquier ruido metálico o zonas sin limpiar son señal de recambio próximo.
- Antes de octubre: En talleres y flotas, programar el cambio preventivo de escobillas para tener todo a punto antes de los primeros temporales fuertes de Tramuntana.
- Después de episodios de mucha lluvia o barro: Recomendar al cliente, o hacer en taller, una limpieza a fondo de luna y escobillas. El barro seco y la cal del agua reducen mucho la calidad del barrido.
Con este pequeño calendario, en mi experiencia, los clientes pasan el invierno entero con visibilidad estable, sin tener que “aguantar” escobillas que ya no limpian bien a mitad de temporada.
TL;DR – Resumen rápido para talleres y flotas en Mallorca
- Clima mallorquín ≠ resto de España: lluvia intensa, viento fuerte, sal y resina obligan a tomarse las escobillas en serio.
- Elige bien: prioriza escobillas tipo beam de silicona (PIAA Si‑Tech, Rain‑X Silicone, etc.) para la mayoría de coches que suben a la Serra o viven cerca del mar.
- Proceso de montaje: revisar brazos, limpiar con alcohol, montar con adaptador correcto, apretar alrededor de 7–8 Nm, probar en parado y, si puedes, en carretera.
- Ataja los fallos típicos: resina de pino → limpieza previa; sal y óxido → grasa dieléctrica y silicona; viento fuerte → beam de calidad y buena alineación.
- Para flotas: cambios preventivos en noviembre, compra en volumen y montaje en serie; objetivo: menos de 20 minutos por vehículo.
- Mantenimiento simple pero constante: limpieza mensual y revisión trimestral alargan muchísimo la vida útil y evitan sorpresas en plena Tramuntana.
Si yo he conseguido que taxis, coches de alquiler y turismos locales bajen Sa Calobra bajo cortinas de agua viendo perfectamente, tú también puedes. Con buenas escobillas, un montaje cuidado y un poco de mantenimiento, el invierno mallorquín deja de ser enemigo y pasa a ser un reto controlado.

